En las primeras etapas de una empresa, vivir de las ventas es lo que nos mantiene en pie, pero vender de uno en uno suele ser demasiado lento. La idea de Jesús Alonso es clara: si queremos avanzar de verdad, necesitamos pensar en ventas en volumen desde el principio.
Cuando nos centramos solo en clientes individuales, cada cierre nos exige casi el mismo esfuerzo. En cambio, si buscamos colectivos o grandes clientes, un solo acuerdo puede multiplicar el impacto comercial. Hablamos de empresas con flotas, cadenas de restaurantes o grupos organizados que concentran muchas unidades de consumo en una sola negociación.
La ventaja no es solo el tamaño del pedido. También cambia la lógica del crecimiento, porque dejamos de invertir tiempo en abrir decenas de relaciones pequeñas y empezamos a trabajar sobre bloques más grandes. Sí, las conversaciones suelen ser más largas y requieren más paciencia, pero el retorno compensa.
Otra vía útil es agrupar clientes individuales en colectivos o apoyarnos en alianzas con otras empresas que ya tengan acceso a grandes cuentas. Así podemos entrar en mercados más amplios sin tener que construir cada contacto desde cero, que bastante trabajo tenemos ya.
En el fondo, la estrategia comercial debe ayudarnos a sacar más partido de cada esfuerzo. Si un acuerdo puede abrir la puerta a muchos, mejor que mejor.
Podemos convertir esto en un reto sencillo: durante una semana, buscar una cuenta grande, un colectivo posible o una alianza que multiplique el alcance de una sola venta. Y si queremos más ideas para aprender jugando, podemos pasarnos por JeiJoLand.