JlA 11×12 Generación procedural y mapas que cobran vida

La generación procedural permite crear mundos complejos a partir de reglas muy simples, y la frase clave aquí es wave function collapse. La idea suena casi mágica, pero en realidad parte de una mecánica bastante ordenada: cada casilla del mapa empieza con varias posibilidades y, poco a poco, va tomando forma según las restricciones de sus vecinas.

Para entenderlo mejor, podemos pensar en Carcassonne. En este juego, no colocamos cualquier pieza en cualquier sitio, sino que seguimos unas reglas de conexión muy concretas. Eso mismo inspira este enfoque: en lugar de dibujar el mapa casilla a casilla de forma manual, dejamos que el sistema vaya resolviendo qué encaja y qué no, como si estuviera construyendo un puzle que se corrige solo.

El algoritmo wave function collapse toma esa idea y la lleva al terreno visual. Cada celda se comporta como una especie de superposición de opciones, y cuando se observa, se queda en una sola. Después, esa elección afecta a las celdas cercanas, que pierden opciones incompatibles. Así aparecen mapas, texturas e imágenes con una lógica interna que parece más rica de lo que parece al principio.

La parte interesante llega cuando adaptamos el sistema a reglas más parecidas a las del juego. Primero, solo se permite usar la pieza superior del mazo. Después, se añaden ponderaciones para favorecer caminos más largos y ciudades más grandes. Y más adelante entra en juego la entropía de Shannon, que ayuda a decidir qué casilla conviene resolver antes para que el conjunto tenga más sentido.

Con esos ajustes, el resultado deja de ser un mapa cualquiera y pasa a generar recorridos más conectados y zonas con más continuidad. Si cambiamos la función de entropía o incluso invertimos el criterio de colapso, también cambiamos el comportamiento del sistema. Y ahí está parte de la gracia: con las mismas reglas de base, podemos obtener resultados visuales muy distintos, casi como si el mapa tuviera personalidad propia.

Podemos probar un reto sencillo: crear una partida de predicción en la que adivinemos qué casilla colapsará después según sus vecinos, y sumar puntos cada vez que acertemos. Así jugamos con la lógica del sistema mientras la entendemos casi sin darnos cuenta.

Si nos apetece seguir explorando estas ideas, podemos pasarnos por JeiJoLand y curiosear más ejemplos como este.