La ley de Hick explica por qué la exceso de opciones nos bloquea: cuantas más decisiones tenemos delante, más nos cuesta arrancar. En el día a día lo notamos con menús interminables, pantallas llenas de alternativas o listas de tareas que parecen no terminar nunca, y ahí aparece la sensación de ir dando vueltas sin movernos de sitio.
Mago More lo conecta con una idea muy sencilla: si intentamos abarcar demasiados objetivos a la vez, acabamos haciendo de todo un poco y avanzando en nada. Es el clásico cazador que persigue dos conejos y se queda sin ninguno, o el asno de Buridán, paralizado entre dos caminos igual de tentadores. No falta ganas; sobra ruido mental.
A ese ruido se suma el FOMO, ese miedo a perdernos algo que nos empuja a querer estar en todo. El problema es que ese impulso nos dispersa. Queremos leer, responder, empezar, revisar, comparar y volver a empezar. Y así, claro, la cabeza protesta.
Hay un experimento muy conocido sobre las mermeladas que lo resume bien: cuando había menos variedad, se vendía más. Menos opciones no significó menos interés, sino más facilidad para decidir. Y eso vale para muchas cosas fuera del supermercado.
Por eso ayuda bajar el volumen de la agenda. Podemos quedarnos con tres tareas prioritarias, reducir metas simultáneas y trabajar por bloques de concentración. También sirve ocultar objetivos secundarios para que no nos hagan ojitos desde el margen de la pantalla, dividir los objetivos grandes en partes pequeñas y, si seguimos atascados, tirar de un generador aleatorio para escoger por dónde empezar cuando todo parece igual de importante.
La idea es bastante clara: no se trata de hacer más por hacer más, sino de elegir mejor y quitarse de encima decisiones innecesarias. Si simplificamos, avanzamos. Si lo complicamos todo, nos quedamos mirando el menú como si fuéramos a escribir una tesis en vez de pedir una cena.
Podemos convertir esto en un reto rápido: durante una semana, elegimos solo tres prioridades al día y tachamos el resto de la vista. Veremos qué cambia cuando la mente deja de saltar de una opción a otra.
Si queremos seguir jugando a simplificar para avanzar mejor, pasemos por JeiJoLand.