JlA 9×37 Ejercicio y salud mental en nuestro día a día

El movimiento es un aliado sencillo para aliviar estrés, ansiedad y depresión, y para proteger el cerebro. Con ejercicio y salud mental avanzan juntos cuerpo y mente gracias a la liberación de mioquinas.

Cuando activamos los músculos, el cuerpo libera proteínas mensajeras llamadas mioquinas que mejoran el ánimo, reducen la inflamación y cuidan las neuronas. Lo mejor es que la actividad regular, incluso de intensidad suave como caminar o practicar yoga, ofrece beneficios claros sin efectos secundarios. Ganamos energía, dormimos mejor y pensamos con más claridad.

El movimiento ayuda a regular hormonas del estrés y a equilibrar el cortisol. A la vez impulsa la plasticidad cerebral, la memoria y la capacidad de aprender. Con constancia reducimos la vulnerabilidad a trastornos emocionales y fortalecemos nuestra resiliencia.

Cada gesto cuenta. Subir escaleras, estirar al despertar, pasear después de comer o bailar una canción valen y suman. Si comenzamos con metas pequeñas y sostenibles, como dedicar cinco minutos al día a movernos, es más fácil mantener el hábito y aumentar el tiempo poco a poco.

El yoga añade dos aliados extra. La respiración consciente calma el sistema nervioso y la atención plena reduce la rumiación. Además, practicar en comunidad nos aporta apoyo, ideas y recursos para progresar con seguridad y un toque de buen humor.

Montemos una ruta simple. Calentamos con movilidad articular, caminamos a ritmo cómodo y cerramos con estiramientos y respiración lenta. En días alternos probamos posturas básicas de yoga y ejercicios de equilibrio. Hidratación, descanso y constancia hacen el resto.

Propuesta de juego: creamos un marcador semanal y sumamos un punto por completar dos posturas de yoga, tres pausas de respiración y cinco minutos de paseo. Al final de la semana canjeamos los puntos por una recompensa casera, como elegir la música del entrenamiento.

Para seguir aprendiendo y cuidarnos con alegría, visitemos JeiJoLand.