JlA 8×95 Yoga para el autocuidado de quienes cuidan

El desgaste de cuidar sin pausa nos vacía por dentro. Con yoga podemos recuperar equilibrio y crear un espacio propio real, eso es yoga para el autocuidado.

Marta cuida de su familia y cumple en el trabajo, aun así llega a la noche irritada y en piloto automático. Repite que no tiene tiempo y se siente desconectada. Lo que vive es muy común cuando la carga mental se suma al cansancio físico y al ruido emocional.

Necesitamos equilibrio entre dar y recibir, porque sostenerlo todo sin pausas nos pasa factura. Cuidarnos no es egoísmo, es necesidad vital. El yoga no es solo ejercicio, es un acto de amor propio que nos ayuda a bajar revoluciones, escuchar necesidades y recargar la batería con respiración, presencia y movimiento amable.

Si el tiempo parece imposible, empecemos pequeño. Al despertar, tres respiraciones profundas con una mano en el pecho y otra en el abdomen. De pie, soltamos hombros y cuello con giros suaves. En la silla, estiramos espalda con una inclinación hacia delante y volvemos despacio. Acostadas, llevamos atención a la respiración y relajamos el cuerpo parte a parte. Cerramos con una intención simple para el día, por ejemplo hoy me trato con cariño.

Crear un tiempo sagrado es posible. Podemos reservar un hueco corto y respetarlo como si fuera una cita médica. Para quien quiera ir acompañado, el curso El Amor Está en Ti ofrece prácticas guiadas suaves, herramientas para poner límites y un espacio para reconectar con lo que necesitamos sin culpa.

Propuesta de juego rápida. Montamos un bingo de autocuidado con casillas como tres respiraciones, estirar cuello, cinco minutos sin pantalla, paseo consciente. Cada día tachamos dos casillas y, al completar una línea, nos regalamos un pequeño premio saludable.

Si nos resuena, pasemos a la acción y visitemos JeiJoLand para descubrir más ideas, practicar en comunidad y cuidar de nosotras sin esperar a tener tiempo.