EDJ 1×08 Cada cosa en su lugar jugando en casa

Ordenar puede ser un juego

Hoy proponemos un proyecto sencillo para peques y mayores: convertir el hábito de recoger en una aventura con reglas claras, tecnología a mano y humor, empezando por la consigna cada cosa en su lugar.

Primero, el porqué

Cuando acumulamos trastos sin criterio perdemos tiempo, estropeamos materiales y sube el estrés. Si damos al orden un propósito lúdico y una mecánica clara, pasamos de apartar cosas a organizarlas con cabeza. Y sí, también vale para archivos del ordenador.

Cómo lo enfocamos

Diseñamos un sistema común para casa y para el equipo. Mismo lenguaje, mismas categorías y un recorrido simple: localizar, decidir, colocar. En digital, carpetas y nombres consistentes. En físico, contenedores rotulados y zonas de acceso rápido. Reducción de fricción para que el orden sea la opción fácil.

Reglas simples que no agobian

Uno, terminamos una actividad antes de abrir la siguiente.
Dos, devolvemos cada objeto a su sitio antes de empezar otra cosa.
Tres, si dudamos, clasificamos por familias: papel, juguetes, cables, herramientas, recuerdos.
Cuatro, revisamos al final del día con una pasada breve.

Herramientas que ayudan

Etiquetas claras, cajas medianas en vez de enormes, una lista de verificación en la pared y un tablero digital con tareas pequeñas. Para los archivos, una estructura de carpetas por año, proyecto y tipo de contenido. Nombres con fecha en orden año mes día y descripción corta.

Plan de arranque en dos semanas

Día uno y día dos, inventario rápido y selección de categorías.
Día tres y día cuatro, creamos contenedores y carpetas espejo.
Día cinco y día seis, sesión corta para practicar con un espacio pequeño y una carpeta real.
Semana dos, repetimos con otra zona y revisamos lo que no funcionó.

Mecánicas de juego que funcionan

Misiones cortas de cinco minutos, niveles por zonas, cartas de ayuda que podemos canjear por una mano extra, y un contador de victorias visible. En digital, pequeños retos tipo coloca tres archivos mal nombrados y gana un punto. Recompensas sencillas y no materiales, como elegir la música de la siguiente sesión.

Ejemplo práctico

Hoy toca la mesa del desván y la carpeta de descargas.
Primer minuto, mirar y decidir.
Segundo y tercer minuto, devolver lo obvio a su sitio.
Cuarto minuto, tratar los huérfanos: buscamos su familia o creamos una nueva etiqueta.
Quinto minuto, foto del antes y después y un check en el tablero.

Propuesta gamificada exprés

Creamos el mapa de la casa y del ordenador con zonas y rutas. Activamos retos diarios de cinco minutos, puntos por devolver al lugar correcto y un comodín por día para pedir ayuda. El domingo se celebra la zona más cuidada con tiempo extra de juego compartido.

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