Entre carreras y mil tareas, hoy repasamos cómo salvamos un directo, ordenamos las pestañas y dejamos listo el episodio que se nos había pasado. Lo primero es programar un podcast sin bloquearse por los retrasos, manteniendo un flujo claro y sencillo.
Empezamos por lo general
Marcamos prioridades y tiempos realistas. Si llegamos tarde, lo anotamos y seguimos sin autofustigarnos. Abrimos una sola ventana con pocas pestañas y cerramos lo accesorio. La mente lo agradece y el directo fluye mejor.
Pasamos a la publicación
Revisamos si el audio existe, si la transcripción está preparada y si el título es legible. En la plataforma del podcast fijamos fecha y hora para que el episodio aparezca en orden. Si se nos olvidó lanzarlo el sábado, reprogramamos con fecha correcta y listo. En el blog copiamos el texto limpio, sin símbolos raros, y dejamos la entrada programada. Mejor poco y bien que mucho y confuso.
Seguimos con el flujo técnico
Usamos un pequeño script en python para extraer el audio de un vídeo y guardarlo en una carpeta de trabajo. Otra automatización transcribe y nos da un borrador para el post. De ese texto podemos generar la locución. Todo ordenado por carpetas con nombres sencillos. Menos fricción, más constancia.
Cerramos con aprendizaje
Para mejorar nuestro contenido, nos inspiramos con cursos abiertos como cs cincuenta y herramientas infantiles como scratch que ayudan a pensar en bloques. También probamos formatos kawai para piezas cortas y visuales. Observamos cómo lo hacen otros en plataformas de vídeo y adaptamos lo útil a nuestro estilo.
Propuesta de juego
Montamos un bingo de producción con casillas simples como título listo, audio subido, fecha programada, portada añadida. Cada día tachamos dos casillas y celebramos con una mini pausa.
¿Nos acompañamos en este camino de creación sencilla y divertida? Visitemos JeiJoLand para aprender haciendo.