La Navidad compartida de Zorro en el bosque nos recuerda que a veces el mejor regalo no llega cuando lo pedimos, sino cuando lo preparamos con otros. En esta historia, la frase clave navidad en el bosque se convierte en una excusa perfecta para hablar de amistad, espera y pequeños gestos que acaban reuniéndonos.
Zorro quiere celebrar la Navidad con todos sus amigos y le pide a la primera estrella que su deseo se haga realidad. El problema es que, cuando va a buscar a Ardilla, Oso, Conejo, Carpintero y Ciervo, descubre que cada uno anda a lo suyo, ocupado con los preparativos para el invierno.
Ardilla recoge nueces, Oso se prepara para su siesta, Conejo anda buscando provisiones y los demás siguen con sus tareas. No es que no quieran verlo, es que el bosque no se detiene ni en diciembre. Y claro, Zorro se queda un poco chafado. Quién no.
Pero él sigue con ilusión, va a su lugar favorito con los pocos adornos que tiene y espera la mañana siguiente. Allí llega la sorpresa: sus amigos le han organizado una fiesta de Navidad. Ciervo le explica que, aunque estaban ocupados, el gesto de Zorro les hizo pensar que prepararse juntos siempre es mejor que hacerlo por separado.
Oso completa la mesa con comida del bosque y todos celebran unidos. Cuando aparece otra estrella en el cielo, Conejo le dice a Zorro que pida un deseo, pero Zorro responde que ya no necesita nada más, porque esa Navidad ya tiene todo lo que quería.
Podemos jugar a buscar en casa o en clase qué detalle sencillo haría sentir especial a alguien del grupo y convertirlo en un reto compartido. Si nos apetece seguir descubriendo cuentos así, podemos visitar JeiJoLand.