Dos asteroides del cinturón principal llevan ya los nombres de Mike Merrifield y de su padre, Rafe Merrifield, y la coincidencia tiene algo de guiño cósmico. Mike cuenta que la noticia le llegó mientras estaba en Brasil por una conferencia vinculada a su jubilación, al ver un boletín del WGSBN que recogía ambos nombres, una especie de [frase clave] que seguirá dando vueltas por el sistema solar.
Los dos cuerpos fueron descubiertos por el Catalina Sky Survey y tienen órbitas y tamaños muy parecidos, de unos seis o siete kilómetros. Por eso Mike los describe casi como gemelos: no solo comparten una medida similar, sino también un viaje paralelo por el cinturón principal, sin prisas y a su propio ritmo, que ya es bastante más sereno que el nuestro.
La historia tiene además una carga personal importante. Rafe Merrifield fue arqueólogo, con especial interés en el Londres romano y en la arqueología del ritual y la magia. Mike recuerda que su padre probablemente habría recibido este reconocimiento con cierta perplejidad, porque no era especialmente cercano a las ciencias ni a las estadísticas, pero también con alegría. Al fin y al cabo, que un nombre viaje por el espacio tiene algo de homenaje improbable y bonito.
Mike ve incluso un paralelismo entre la arqueología y la astronomía. En ambos campos, dice, trabajamos con pistas incompletas para reconstruir una historia que ya ocurrió. Cambia el escenario, pero no la forma de mirar: fragmentos aquí, fragmentos allá, y paciencia para encajar lo que falta.
Ahora quiere buscar los asteroides cuando sean visibles y verlos como una pequeña forma de compartir ese trayecto con su padre, aunque sea de manera simbólica. Y para seguir jugando con esta idea, podemos convertir el cielo en un reto: elegir dos objetos del sistema solar, investigar sus datos básicos y contar en voz alta qué los hace parecidos y qué los diferencia. Así, entre curiosidad y juego, aprendemos casi sin darnos cuenta. Visita JeiJoLand y sigamos explorando juntos.